lunes, 22 de octubre de 2012

Síntomas del cáncer de mama

Fuente: www.cancer-mama.info/cancer_mama/sintomas_cancer.html

El cáncer de mama en fase precoz no causa dolor. De hecho, cuando el cancer de mama empieza a desarrollarse, no da síntoma alguno. Pero como el cancer crece, puede ocasionar cambios que la mujer debe vigilar:
  • Un bulto o espesor en la mama o en la zona axilar
  • Una descarga líquida del pezón
  • Un cambio en el color o la sensibilidad de la piel de la mama, areola, o una retracción del pezón.
Una mujer que note alguno de estos cambios debe acudir a su médico. La mayoría de las veces no es un cancer, pero sólo el médico se lo puede asegurar.
Nódulo de mama palpable

Su estudio debe basarse en la historia clínica y exploración complementada por mamografía y ecografía. 

En caso de tumor sólido benigno (fibroadenoma, tumor filoides, hamartomas, lipomas, etc. El tratamiento es vigilancia o extirpación según tamaño.
En caso de tumor sólido indeterminado (probabilidad intermedia de malignidad), o tumor sólido con características clínicas de malignidad es necesaria la citología (PAAF) o la biopsia percutánea. Si fuese benigno se debe hacer seguimiento mamografico. En caso de resultado indeterminado se procederá  a la biopsia quirúrgica y extirpación. Y finalmente en caso de malignidad su tratamiento es quirúrgico.

En caso de tumores quísticos la aspiración del líquido y la citología nos dan la pauta. Si su aspecto es hemático o co formaciones papilares sin confirmación de malignidad se seguirá con biopsia quirúrgica. Si el resultado es maligno el tratamiento es quirúrgico. Y si el aspecto no es hemático y concluyente no precisa tratamiento.
Lesión no palpable de la mama diagnosticada mediante mamografía de cribado

Podemos encontrar microcalcificaciones, distorsión del parénquima mamario, o nódulos no palpables.
Microcalcificaciones: Si en la mamografía tiene carácter aparentemente benigno su tratamiento es el seguimiento con mamografía. Si aparentemente fueran malignas se marcan con arpón y se hace una biopsia dirigida. Si fuera benigno, nada más. Y si fuera maligno el tratamiento es quirúrgico.
  • Distorsión del parénquima mamario: Se confirma mediante resonancia magnética con gadolinio y posteriormente se biopsia con arpón. Si es benigno nada más y si es maligno tratamiento quirúrgico.
  • Nódulos no palpables: Si aparentemente es maligno se debe confirmar mediante resonancia magnética y posterior biopsia dirigida con arpón. Si aparentemente es benigno y no se puede diagnosticar adecuadamente esta indicada la ecografía y punción guiada. Si fuera benigno, nada más, y si fuera maligno tratamiento quirúrgico.
Secreción por el pezón

95% tiene una causa benigna. En caso de ser sanguinolenta, espontánea, y unilateral el riesgo de malignidad esta entre el 4 y el 12%. Su estudio se complementa con citología, mamografía y ecografía.
  • Citología: Si es benigna observación y si persiste la secreción biopsia quirúrgica. Si hay atípias biopsia quirúrgica
  • Mamografía y ecografía: Si hubiera un nódulo o lesión intraductal se realizaría una biopsia quirúrgica. Si es normal se complementara con Resonancia magnética o galactografía
Lesión eccematosa del complejo areola-pezón

Se presentan de esta manera el 2% de los tumores de la mama. El diagnostico se complementa con exploración y mamografía para valorar la presencia de un nódulo mamario.
  • Con nódulo mamario: El 50-60% de los casos es un cancer de mama. Se debe realizar una biopsia con aguja fina o gruesa. Si es maligno el tratamiento debe seguir el protocolo. Si es benigno o indeterminado
  • Sin nódulo mamario: El 40% de los casos es un cancer de mama. Esta indicada la biopsia-extirpación. Si es benigno, nada más. Y si es maligno tratamiento definitivo según protocolo.

¿Bulto en el pecho?

¿Qué es un nódulo mamario?

Fuente:  www.dracisneros.com

Un bulto en el pecho es, en términos médicos, un nódulo mamario: un bulto o tumoración en la mama, palpable y que puede ser doloroso. Es un motivo muy frecuente de consulta al médico general o al especialista. La mayoría de estas lesiones en la mama son descubiertas por la propia mujer, muchas veces de forma accidental en la autoexploración rutinaria, o bien cuando tiene molestias glandulares y se explora. Otras veces, sin embargo, son un hallazgo en reconocimientos médicos o revisiones periódicas rutinarias.
¿Cómo se manifiesta?
La primera manifestación clínica suele ser la aparición de una o varias tumoraciones en una o ambas mamas. En ocasiones esa o esas tumoraciones pueden ser dolorosas o acompañarse de sensación de hinchazón o signos de inflamación, deformidad de la mama, retracción del pezón o incluso de secreción del mismo.
¿Cómo se diagnostica?
Ante una paciente que presenta un nódulo mamario, la base fundamental para el abordaje inicial está en la realización de una adecuada historia clínica. Es importante preguntar a la paciente por sus factores de riesgo, sus antecedentes personales y familiares de enfermedad y especialmente de cáncer de mama, medicamentos, la historia ginecológica y obstétrica previa, el motivo por el que acude a la consulta y el contexto en el que se desarrolla dicha visita.
El siguiente paso en el estudio de esta enfermedad es el examen físico en el que se intentará recoger la mayor cantidad posible de información sobre el nódulo mamario: número, localización, tamaño, forma, consistencia, delimitación, movilidad, fecha de aparición o detección y sus modificaciones con el ciclo menstrual, otros signos acompañantes, etc. Se examinarán también los ganglios linfáticos de las axilas y los existentes encima de las clavículas y en el cuello.
Por último, recurriremos a determinadas exploraciones complementarias que ayudarán a diagnosticar el tumor y, especialmente, a aclarar la naturaleza benigna o maligna del mismo:
- Ecografía, que nos informará si el nódulo tiene características sólidas o es quístico
- Mamografía
- Punción-aspiración con aguja fina para citología
- Biopsia.
¿Cuándo deberá acudir la paciente al especialista?
El primer lugar al que acude una mujer con un problema de la mama suele ser a su médico de familia, de ahí que éstos deban conocer estas anomalías patológicas y el modo de actuación con respecto a ellas.
En muchos casos el médico de Atención Primaria podrá manejar el problema, al menos inicialmente, sobre todo:
En mujeres jóvenes con nódulos más sensibles al dolor (o con grados leves o moderados de dolor) que no tengan lesiones palpables.
En mujeres menores de 50 años que presenten secreción del pezón sin otros problemas asociados y en los que se sospeche la posibilidad de que sea efecto secundario de un medicamento, por ejemplo.
En otros casos, que exponemos a continuación, la paciente deberá ser remitida al hospital para estudio especializado:
Todas las mujeres que presenten una tumoración palpable.
Secreción del pezón en mujeres mayores de 50 años y secreción del pezón sanguinolenta, persistente o problemática en mujeres jóvenes.
Dolor de pechos que interfiera con la calidad de vida o el sueño y que no haya respondido a tratamiento médico.
Retracción o distorsión del pezón, cambios en el contorno de la piel o eczema del pezón.
Antecedentes familiares importantes de cáncer de mama.
Nódulos asimétricos que persisten tras la menstruación.
¿Cómo se tratan los nódulos mamarios?
El tratamiento dependerá del diagnóstico realizado tras un estudio exhaustivo del nódulo mamario. El tratamiento podrá ir desde medicamentos (por ejemplo, antibióticos si se diagnostica un absceso mamario o determinados medicamentos hormonales en caso de enfermedad quística de la mama) hasta distintos procedimientos quirúrgicos (tumorectomía o extirpación simple del tumor conservando la mama, en caso de tumores benignos, hasta mastectomía o extirpación de toda la mama, en caso de cáncer).
Nódulo mamario en el varón
Aunque con menor frecuencia, los varones también pueden presentar nódulos mamarios que requieran un estudio y tratamiento, en muchos casos similar al expuesto para el nódulo mamario en la mujer. La presencia de cualquier síntoma o el hallazgo de cambios en la mama del varón adulto, debe hacer pensar en la posibilidad de un tumor maligno.
La mayoría de los pacientes que presentan este problema tienen una tumoración mamaria por debajo de la areola, dura e indolora, de 1 a 2 cm., que se adhiere a la piel y provoca fenómenos de retracción o desviación del pezón.
Si tras los oportunos estudios se confirma la existencia de un cáncer de mama en el varón, el tratamiento es igualmente quirúrgico, con la extirpación de la mama.
Consideraciones finales
El examen mamario, realizado por la propia paciente, permite descubrir alteraciones de consistencia de la glándula mamaria, nódulos e incluso alteraciones más sutiles como retracciones de la piel. La gran ventaja de la autoexploración mamaria es que la mujer aprende a conocer sus mamas.
Muchas pacientes acuden a su médico de familia en primera instancia cuando presentan un problema en sus mamas. Este debe orientar el problema, resolverlo si está capacitado o enviar a la mujer al especialista cuando la situación lo requiera.
Ante un nódulo mamario irregular, duro, mal delimitado y fijo a estructuras vecinas se debe descartar siempre un cáncer de mama.
La retracción del pezón, asociada a eczema del mismo y/o tumoración por detrás de la areola, debe hacer sospechar un cáncer de mama.